| El Hecho de
que una Asociación, llegue a su 63 aniversario de su
fundación , es motivo de alegría colectiva y
mueve los estamentos públicos y privados de nuestra
sociedad, en sus más profundos sentimientos de solidaridad.
Y es que Sesenta y Tres (63) años de labor,
en una actividad cualquiera representa de por sí, un
esfuerzo y una capacidad de lucha que obligan al reconocimiento
de todo el conglomerado, sí esa labor no es con ánimo
de obtener beneficios económicos, entonces ya representa
un esfuerzo de más tenacidad aún lograr la integración
y el trabajo colectivo de un grupo de asociados durante cincuenta
y ocho años, sin recibir o esperar recibir, alguna
ganancia , es ya una labor que mueve fibras más profundas
del conglomerado.
Pero ahondando más, si esa labor se
realizó sin ánimo de obtener lucro y se le agregó
el ingrediente de estar destinada al servicio de las comunidades
desprotegidas, la misma viene a concretar y representar al
máxima aspiración de los ideales del ser humano.
Este es el caso del Club de Leones Pereira
Monarca, que arriba hoy a los sesenta y tres años
de servicio ininterrumpido a la comunidad. Sus socios son
los quijotes del servicio al necesitado, al desprotegido,
al anciano indigente, al niño abandonado, al enfermo
sin trabajo, sin dinero, sin médico, sin más
compañía que su triste mirada de abandono. Allí
donde el dolor afinca sus raíces, es donde los Leones,
levantan su melena y ondean con orgullo su bandera púrpura
y oro, indicándole al mundo que en la sociedad actual,
aún ante la grave crisis de valores que vivimos, quedan
ciudadanos del mundo, hombres de severa virtud y valor, que
han entendido que en este peregrinar de la existencia humana,
hay hermanos que sufren y necesitan una voz de aliento y que
encuentran en los Leones un punto de esperanza. |